
Muchas veces ocurre que se nos presenta una situación, queremos decir -al menos!!- la mitad de todo lo que nos pasa por la cabeza en ese momento ... y no podemos. Queremos explotar y la voz se nos queda atascada en la garganta; sí, acaba por arrancar.
Por desgracia, arranca cuando ya no sirve para nada hablar [bueno, sí: para desear no haber hablado].No sé vosotros pero yo he tenido muchos de esos momentos y si escribo esto es -precisamente- para resarcirme de uno de ellos porque, en su día, debí decirle a una persona cuánto la quería ... y fui tan tonta que nunca había pensado que [algún día] dejaría de estar ahí. Hasta que un día se fue.
Quiero decirle muchas cosas pero, importantes, sólo estas:
Las mañanas en el salón ya no tienen sentido, si no vienes a obligarme a comerme un dulce.
La casa se me cae encima cada vez que voy porque aún te imagino sentado en tu sofá con los bracetes sobre la panza. Y aún te veo con tu sombrero, saliendo a la calle.
Yo no he vuelto a ser la misma, desde que no estás.
Y la más importante: habrán pasado cinco años pero te sigo queriendo. Siempre serás el mejor, abuelo.
Jo niña. Que potito! Sé lo que es echar de menos a un abuelo, como tu con tu abuelo, yo con el mio también tenia una relación muy especial. Cuando falleció tenia 12 años y no sé si te conocía. La esperanza ese dia 1 de Noviembre del año 97, se me acabó. Con el paso del tiempo, poco a poco la he vuelto a recuperar, no del todo, pero la he recuperado. Mi abuelo estaba enfermo, le hicieron unas pruebas un día por la mañana y ya no lo vi más. Lo quedaron ingresado para hacerle un cateterismo, pero se complicó, la arteria se rompió. Tuvieron la opción de cogerle un trozo de la pierna y habia 3 opciones, que se quedara cojo, que se quedara ciego o que se muriera. Al final, se murió. Los desayunos en mi casa dejaron de ser lo mismo entre semana, porque ya no nos venia a hacer las tostadas y quitarnos la parte más quemada, dejarno 10 ptas debajo del plato para que nos compraramos un par de palotes en el kiosko de al lado de mi casa... Ahora con mi abuela enferma, creo que se va a volver a repetir, pero esto ya se ve venir, me pilla más "madura". La verdad, es muy duro perder a alguien que ha sido muy importante en tu infancia. Nadie mas que esa persona hará lo que el/ella te hacia. Lo intentará, pero no será lo mismo.
ResponderEliminarPor eso te digo, que te quiero, más de lo que te imaginas y más de lo que soy capaz de demostrar, que mis cabreos absurdos son porque no te quiero perder pero portandome así, lo que hago es alejarte, justo totalmente lo contrario de lo que quiero. Mi niña, besazos!!