Los sueños que tuvimos de niños ya no son lo que fueron. Para mí no, al menos; hace ya mucho que olvidé algunas cosas y es una pena, porque hay cosas que jamás deberían ser olvidadas [quien dice olvidadas, dice perdidas de vista].
Siempre he creído que una vida sin sueños, sin valores, es un vida muy triste. Aún lo creo y, ahora me doy cuenta ... crecemos y nos convertimos en lo que quieren que seamos; en lo que es la mayoría. Acabamos perdiendo de vista lo más importante: quiénes somos. Saber quién es cada uno no es fácil y se complica porque dejamos aparcado lo que queríamos desde un principio para coger lo que dicen que queremos. Pero por qué hacemos esto? Tanto ansia tenemos por ser aceptados? Tenemos miedo? Qué es lo que nos pasa?
Después, un buen día, nos damos cuenta de la cagada. Un día, de repente, viene algo importante de golpe y porrazo que nos hace tener recuerdos dolorosos, porque ya nos son lejanos. Y por un momento pensamos: Es verdad, me acuerdo de esto. Uff!! La de tiempo que hace que no ... ahí cada uno sabrá lo que tiene que poner.
Hay una frase que refleja muy bien lo que ahora mismo tengo en mente e intento escribir, con un poco de reparo, porque doy por hecho que no terminaréis de entender del todo lo que digo: sé que expresarme, con estos temas, no es lo mío; pero, la frase, dice:
Reivindico el espejismo de intentar ser uno mismo ...
Y, curiosamente, creo que todos nos veremos un poco reflejados.
En fin; quizá sea que son cerca de las 8 de la mañana y tengo sueño. Pero lo único que quería decir es que no olvidéis nunca quiénes sois, porque lo que eres es lo único que jamás te podrán quitar.
Sed felices.
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